jueves, 27 de abril de 2017

JONATHAN DEMME, silencioso artesano.

El director de El silencio de los corderos ha fallecido a la edad de 73 años.  Jonathan Demme pasará a la historia por esté clásico del cine. Recuerdo a Clarice Starling (Jodie Foster) acercándose a la celda del Dr. Hannibal Lecter y la primera aparición del siniestro personaje (memorable Anthony Hopkins). La impresión que recibe la agente del FBI se traslada a los espectadores, a partir de ese momento el film se vuelve intenso, estamos atrapados por la historia y sobre todo por un personaje que traspasa la maldad para seducirnos.
El director logró que una sensación difícil de explicar me acompañase al finalizar la proyección.


ANTES de ganar 5 oscars y tocar la gloria, Jonathan Demme dirige diferentes films en los años 70, en 1978 realiza una entrega de la serie Colombo y al año siguiente El eslabón del Niágara (79),  Roy Scheider (en su mejor momento: Tiburón, Marathon Man) protagoniza este interesante thriller.
        Stop Making Sense (84), es un aclamado documental musical del grupo Talking Heads. Rodado en tres noches y con siete cámaras, recibe excelentes críticas marcando un nuevo rumbo en la realización de conciertos en directo.  A lo largo de su carrera, Demme se descubrirá como un experto documentalista, sobre todo musical.
Puedes ver el documental entero en el enlace primero.
Disfruta de la música de Talking Heads mientras lees este artículo.


        Su siguiente film logra un éxito de taquilla, Algo salvaje (86) es una comedia romántica alocada rodada con buen ritmo, Melanie Griffith y Jeff Daniels logran unos acertados personajes.
        Casada con todos (88), es una ligera comedia de mafiosos con un excelente reparto: Michell Pfeiffer, Mathew Modine, Dean Stockwell, etc.

TRAS el éxito de El silencio de los corderos, Jonathan Demme se embarca en un drama intenso sobre la enfermedad del sida. Philadelphia gana dos oscar: mejor canción (Bruce Springsteen) y mejor actor para un Tom Hanks que se descubre como intérprete alejándose de su cliché de comediante. Denzel Washington y un emergente Antonio Banderas completan los personajes principales.
        A partir de aquí, Jonathan Demme combina la realización de films, series y sobre todo varios documentales.
Destacan las películas: Beloved (98), sobre el drama de una esclava en el siglo XIX y el aceptable remake de El mensajero del miedo (2004) con Denzel Washington y Meryl Streep, con quien repite en su penúltima realización, la reciente Ricki (2015).


Como DOCUMENTALISTA, Siguiendo la senda de Stop Making Sense, realiza tres documentales sobre tres músicos diferentes y tres más sobre Neil Young.
Los ocho documentales restantes se interesan por temas diferentes:
Políticos: Jimmy Carter, Man from Plains (2007), los intentos del ex presidente de EEUU por alcanzar la paz entre Israel y Palestina.
Sociales, I´m Caroly Parker:The Good, the Mad and the Beautiful (2011), que trata sobre la última mujer que decidió dejar su vivienda durante la evacuación del huracán Katrina en 2005 o la historia de Jean Dominique, periodista de radio haitiano y activista de derechos humanos en The Agronomist, (2007).


Nadando en Camboya de 1987, es una rareza muy estimulante: Spalding Gray, actor de reparto de Los gritos del silencio, describe sus experiencias sobre el rodaje de la película y los acontecimientos por los que atravesaba el país con una situación política convulsa.


JONATHAN DEMME, SILENCIOSO ARTESANO.

domingo, 19 de febrero de 2017

LA MÚSICA Y EL CINE en tres films que suenan de lujo (1).

     El MUSICAL.

La música es el complemento perfecto para crear una gran película, una banda sonora debe estar al servicio de la narración, de lo que se quiere transmitir al espectador; subrayando emociones, complementando a los personajes, introduciendo situaciones, etc.

Todo cambia si le damos la vuelta. Qué tal si la música se convierte en el motor de una historia o en uno de los personajes principales o en el eje de una trama.

EL MUSICAL: del claqué de Fred Astaire al de Ryan Gosling.

       
Recuerdo los bailes de Fred Astaire y Ginger Rogers; las perfectas coreografías de Gene Kelly; la mítica West side story(54); o el clásico Siete novias para siete hermanos(61). Todas estas películas marcaron una época del musical en Hollywood.
En 1978 Grease, renovó el musical, convirtiéndose en un hit generacional aportando un aire fresco y desenfadado, los tiempos habían cambiado resguardados por las chupas y los pantalones de cuero y los nuevos looks.

La magnífica All that Jazz (Bob Fosse) (79) allanaba el camino de la Fama (80) (Alan Parker). Hair (79) (Milos Forman) relanzaba la opera rock, tras Tommy y Jesucristo Superstar. Los espectáculos musicales y el esfuerzo artístico experimentaron un nuevo rumbo.
A partir de ese momento perdí el rastro del musical, tan sólo reseñar la original propuesta de Woody Allen, Todos dicen I love you (96) y la singular, Bailando en la oscuridad de Lars Von Trier, con una artista tan transgresora como Bjork.
Las últimas aportaciones al género me dejaban frio. Chicago (2002), un espectáculo demasiado encorsetado y Moulin Rouge (2000), pretencioso y excesivo.
La magia de Woody Allen contagia a LA LA LAND
Laciudad de las estrellas, (LA LA LAND) (Damien Chazelle) (2016) ha rescatado el claqué de sus protagonistas de una forma sencilla y original.

La ciudad de las estrellas, (LA LA LAND)

La ciudad de las estrellas, (LA LA LAND), un billete para soñar.

Un enorme atasco se convierte en un espectacular número musical al comienzo del film. Me sumerjo en la fantasía arropada por la música y la trepidante coreografía disfrutando de esta circunstancia idílica. Estoy dispuesto a disfrutar de un día soleado  junto a los conductores atrapados; extasiado bailo encima del techo de mi coche junto a cientos de personas; el final de esta secuencia me devuelve a la realidad de los protagonistas. Estoy dentro del film.

Transito por la vida de los dos personajes: una aspirante a actriz que se siente machacada  en cada uno de los castings, y un pianista que aspira a tener su propio club de jazz y que sobrevive alquilando sus manos en locales sin alma.
        La excelente música se mezcla con elegantes planos secuencia. Acompaño a la actriz aspirante al interior de una fiesta, ritmo, baile, diversión; una enorme piscina recibe el primer chapuzón y la cámara se sumerge en el agua y sale a flote retratando el frenesí de la diversión.
Es tarde para mi actriz, rodeada de gente se siente ausente y la cámara ralentiza sus movimientos. Volvemos a la vida real.

        Los números musicales se van sucediendo mezclando la realidad con la fantasía, la música  salva a mis protagonistas de todos sus fracasos endulzando las situaciones amargas y guiando sus destinos y sus encuentros.
        Nos encontramos ante una historia de amor envuelta en ilusión. Por fin mis personajes encuentran el momento decisivo, ese romántico primer beso tras el primer contacto tímido de sus manos. En la pantalla del cine un clásico: Rebelde sin causa, por fin sus labios se van a juntar pero el celuloide se quema. No importa, revivirán ese instante visitando la localización de la película, la magia del amor y la música se fusionan.
        Comparten sus sueños, me siento feliz con ellos, juntos podrán con todo, respiro luz, optimismo, energía, proyectos, siento el jazz como ellos, comparto sus reflexiones; pero, esto es la realidad, el amor y el desamor van de la mano. Dejamos de nuevo los sueños aparcados, la música se espacia, la melancolía, la tristeza, los reproches aparecen. El ritmo de la cinta se relaja.

        He salido de la gran pantalla, observo a mí alrededor a los espectadores que comparten mi experiencia en la sala de cine.


        Recorro el metraje en solitario, hasta que vuelve a sonar esa bonita melodía que va cambiado de registro; siento que va llegando el momento, lo deseo con fuerza, siento como mi cuerpo se levanta del asiento, la felicidad me embarga y recorro de nuevo con mis dos protagonistas esta sencilla historia donde la música y la imagen han provocado un viaje intenso en mi interior.
        Un billete para seguir soñando.
La ciudad de las estrellas (LA LA LAND) (Demian Chazelle)(2016)
                                       Reseña musical de la banda sonora por Frederic torres



miércoles, 28 de septiembre de 2016

YO ESPARTACO un libro de Kirk Douglas (2012)

YO ESPARTACO (Kirk Douglas) (2012)
(Capitán Swing)


        El libro comienza el jueves 28 de octubre de 1947. El vergonzoso Comité de Actividades Anti- estadounidenses condenaba a  «Los Diez de Hollywood». Dalton Trumbo fue el primer testigo y uno de los hombres que osó desafiar al congreso americano para luchar por la libertad intelectual en una época de oscura represión.

Dalton Trumbo defendiendo la libertad de expresión

Kirk Douglas llega a Hollywood en 1945. En su primera película, El extraño amor de Martha Ivers, coincide con el director Lewis Milestone y el guionista Robert Rossen, activistas declarados que participaban en las protestas en contra del Comité.


Barbara Stanwyck y Kirk Douglas 

        El actor de Los Vikingos cuenta sus vivencias con un tono muy cercano. Narra sus relaciones con todos los grandes directores y actores de aquellos años, asistes a sus conversaciones privadas, descubres la relación con sus íntimos amigos: Larry (Laurence Olivier), Tony (Curtis), Burt (Lancaster), Francis (Frank Sinatra), y se muestra como una estrella de carne y hueso: Luchador incansable, trabajador hasta la extenuación,  de fuerte carácter, amante de su familia y enamorado de su esposa y consejera.
        El libro recorre la vida y las películas de Kirk Douglas. Los inicios de su productora Bryna, alentada por su amigo Burt Lancaster, precursor de la producción independiente en Hollywood con “Hecht-Lancaster”.





La lectura de Espartaco dHoward Fast, ilusiona a Douglas  y se embarca en la ambiciosa producción con valentía al contratar a Dalton Trumbo como guionista. Descubrimos Los tejemanejes de los estudios, la competición de las diferentes producciones, la lucha contra la censura, los vaivenes del guión, los múltiples problemas que se presentaban diariamente arriesgando todo su patrimonio, el problemático montaje y su difícil distribución luchando contra los coletazos de Macartysmo.

Recomiendo Espartaco(60) en su versión restaurada de 1991. El nuevo montaje permite disfrutar de la magnífica partitura de Alex North que suena grandiosa y épica en su obertura, y adelanta el conflicto del film en los excelentes títulos de crédito de Saul Bass.






El film mejora con las nuevas escenas añadidas y su interludio. Con la lectura del libro me dejé atrapar por el espectáculo y su compleja producción: el cambio de director Anthony Mann por Stanley Kubrick ; la relación tempestuosa de Kirk Douglas y el director de La naranja mecánica; la búsqueda del reparto y la relación entre las estrellas del mismo (Ustinov, Laughton, Olivier); la aventura que supuso contratar a Trumbo y esconderlo, etc...

Espartaco no solo fue una excelente película. La valentía de levantar un proyecto con un guión sobre un esclavo que lucha contra la represión del estado,  conjugó a la perfección con el hecho de que fuese la película que marcó el fin de las listas negras y un triunfo de la libertad de expresión.
Kirk Douglas se puede mostrar orgulloso de un  personaje que encarnó más allá de la gran pantalla, y lo demuestra en este magnífico libro.

KIRK DOUGLAS es ESPARTACO. Sin lugar a dudas.




martes, 6 de septiembre de 2016

MICHAEL CIMINO, del éxito al fracaso.


Michael Cimino (1939-2016) representa al perfecto director maldito, con permiso de Orson Welles o Sam Peckinpah. El éxito y el fracaso en dos películas que marcaron su trayectoria.

EL TRIUNFO DE UNA GRAN OBRA: EL CAZADOR (78)

El excelente guión de Cimino ahonda en las relaciones personales de tres amigos embarcados como voluntarios en la guerra de Vietnam. El film se divide en tres partes: La presentación de los personajes, con esa larga y excelente secuencia de la boda y la posterior despedida, destacando la hermosa fotografía de Vilmos Zsigmond de los parajes de las montañas de Pennsylvania.
Las intensas y sobrecogedoras escenas bélicas y el terrible cautiverio; cómo olvidar las dos famosas secuencias del juego de la ruleta rusa.
Y el regreso de los personajes enfrentándose al drama.
The Deer Hunter es un hermoso canto a la amistad.


La música, inolvidable melodía de Stanley Myers. El reparto con unos actores en estado de gracia que fueron nominados al oscar: los inicios de Meryl Streep,  el inmenso Robert De Niro y el soberbio Christopher Walken (ganador del oscar al mejor actor secundario). John Savage y John Cazale, secundarios de lujo.
El film ganó 5 oscars de las nueve nominaciones, incluidos el de mejor director y película y se adelantó al Appocalyse now (79) de Francis F. Coppola.

DESCENSO AL INFIERNO: LA PUERTA DEL CIELO (80)

Emborrachado de éxito, el director de Manhattan Sur aprovechó su estatus para embarcarse en una obra magna que resultaría su ruina. La puerta del cielo es un fresco histórico que cuestiona el sueño americano. Un guión valiente que pagó muy caro su osadía. Un reparto de lujo con Kris Kristofferson, Jeff Bridges, Issabelle Huppert, Christopher Walken, Mickey Rourke, Willem Dafoe y Joseph Cotten. El presupuesto del film se disparó y la United Artist, seguramente en un intento de suavizar la trama que estaba recibiendo críticas anticipadas, mutiló el film recortando el excesivo metraje. El resultado fue la quiebra del estudio al recaudar tan solo 3 de los 44 millones de dólares gastados. La Metro- Goldwyn Mayer compró la productora.

Intento recuperar este film con el montaje del director. Será mi particular homenaje al esfuerzo de Michael Cimino, las circunstancias no permitieron que su cine fuese más prolífico.
















DE PROMETEDOR A MARGINADO. EL ANTES Y EL DESPUÉS.

Antes de El Cazador,  Cimino escribió dos buenos guiones que se convirtieron en sendas películas: Naves misteriosas (72) (Douglas Trumbull) y Harry, el fuerte (73) (Ted Post). Con este bagaje Clint Eastwood confió en él para dirigir un guión propio y el resultado fue un buen film de acción un botín de 500.00 dólares (74).

Tras el desastre financiero de La puerta del cielo las trabas para dirigir fueron incesantes. Fue despedido de Footloose(84), La zona muerta(83) y Motín a bordo (83) y Sed de poder (84) hasta que en 1985 consigue dirigir un guión de Oliver Stone, la discreta Manhattan Sur (Year of the Dragon) con Mickey Rourke. La cinta estuvo rodeada de polémica y tachada de racista sin motivo. Después, El siciliano (87) basado en un guión propio y 37 horas desesperadas (90), pasaron sin pena ni gloria.

En 1996 dirige su último film Sunchaser con Woody Harrelson, una interesante road movie que estuvo seleccionada como mejor película en Cannes.

Michael Cimino, escribió guiones como el de La Rosa (79) (Mark Rydell) y tras dejar de dirigir publicó en el 2001 su primer libro.


Desde La puerta del cielo seguirá siendo El Cazador de sus sueños. 
Michael Cimino dirigiendo.

lunes, 8 de agosto de 2016

PHILIP SEYMOUR HOFFMAN

   PHILIP SEYMOUR HOFFMAN (New York 1.967-2.014)
El 2 de febrero de 2014, a la temprana edad de 46 años, este excelente actor murió por el consumo de estupefacientes.

El primer film que le recuerdo, era una agradable comedia de Joel Schumacher, Nadie es perfecto (99). La película trataba de la tensa relación de una loca Drag Queen (Philip Seymour Hoffman) con su vecino ex marine (Robert De Niro).   

Comenzó como secundario en films como Esencia de mujer (92) (Martin Brest) junto a Al Pacino; La huida (R. Donaldson) o Ni un pelo de tonto (Robert Benton)(94).

Con Sidney comienza su fructuosa relación con el peculiar director Paul Thomas Anderson con el que colaboraría en cuatro ocasiones más: Boggie nights (97), Magnolia (99), Embriagado de amor (2002) y en la más reciente The master (2012) consiguiendo una nueva nominación para el Oscar.




Oscar mejor actor por "Capote"


Antes de su consagración con el Oscar al mejor actor por Capote de Bennett Miller (2005), participa en el El gran Lebowski (Joel Coen) o Happiness (Todd Solondz) ambas de 1998. En El talento de Mr. Ripley (Anthony Minghella) (99) con el que repetiría en Cold mountain (2003) o La última noche (2002) de Spike Lee. Logrando una filmografía envidiable, trabajando con los mejores directores.






Su popularidad le supuso divertimentos de altura como el gran villano de Misión: imposible 3 (2006) (J.J.Abrahams) y seguir con grandes interpretaciones en: La guerra de Charlie Wilson (Mike Nichols), La familia Savage de Tamara Jenkins o con el gran Sidney Lumet en una de sus últimas películas Antes  que el diablo sepa que has muerto todas ellas del 2007.


Después vendrían: su extraordinario duelo interpretativo junto a Meryl Streep en La duda (2008) (John Patrick Shanley) o su aportación en el valiente film de George Clooney Los idus de marzo (2011), entre muchas otras.
"la duda" junto a Meryl Streep
                               
Su últimos films estrenados  han sido El último concierto (2013); A most wanted man de Anton Corbjin, basada en un libro de John Le Carré o God´s Pocket (Yaron Zilberman), y también se atrevió a dirigir en Jack goes boating (2010).
Los juegos del hambre: en llamas” (2011) fue su último film.

LA MAGIA SEGUIRÁ DESPUÉS DE SU FALLECIMIENTO.

              ADIÓS A UN GRAN ACTOR.

ROBERT ROSSEN, EL BUSCAVIDAS y el Color del dinero de Scorsese

ROBERT ROSSEN, El Buscavidas (61) y El Color del dinero (86)de Martin Scorsese.


 EL BUSCAVIDAS (The hustler) de Robert Rossen, es un gran clásico del cine, el director de El político (49), filmó y firmó (junto a Sydney Caroll y el autor de la novela Walter S. Tevis) este fantástico guión. Todos sus grandes actores fueran nominados al óscar, ganándolo por la mejor fotografía. Film redondo desde su original presentación hasta su esplendido final.


Durante la preparación del film, Scorsese conoció a
Jake La Mota, que salia en la primera secuencia de "El
buscavidas" esto hizo que dejase el proyecto para hacer
"Toro salvaje" (1980)


Martin Scorsese retoma el personaje de Eddie Felson  25 años después, en El color del dinero. El film consigue hacer un poco de justicia al lograr Paul Newman una  merecida estatuilla que no consiguieron ni él, ni sus compañeros de reparto  en 1961. Fue su segundo óscar (el primero lo recibe el año anterior, honorifico por toda su carrera).

ROBERT ROSSEN Y EL BUSCAVIDAS.

Robert Rossen  dejó sus estudios universitarios para trabajar como escritor y director teatral. Trabajó para grandes directores de la época (años 30). Raoul Walsh en Los violentos años 20 o Lewis Milestone

Diferentes circunstancias marcaron la vida y la carrera de este director que tan solo rodo diez películas: Comenzó tarde en la dirección. En su segundo film Cuerpo y alma demostró el gran nivel cinematográfico que poseía; dos años después rueda El político (49), desafiando con valentía al poder en su país y consigue un gran éxito:  Oscars  a la mejor película, a los actores Broderick Crawford y Mercedes Mc Cambridge,  este hecho marcó su carrera siendo  perseguido por el Comité de Actividades Antiamericanas debido a su vinculación con el partido comunista. Perseguido y boicoteado durante más de dos años, marcha a Europa rodando Mambo (55), Alejandro el Grande (56), Llegaron a Cordura (59), hasta que de vuelta en el 61 rueda El buscavidas. Fallece con 57 años en 1966, su último film seria Lilith (64).


Willie Mosconi, asesor técnico en "El buscavidas", enseño durante un mes
a Paul Newman, no en vano consiguió 15 campeonatos del mundo

El principio de EL BUSCAVIDAS, es la presentación de Eddie Felson y su corredor de apuestas  y como utilizan el engaño para ganar dinero con el billar, a continuación comienzan unos fantásticos títulos de crédito. Por medio de imágenes estáticas nos retrata el mundo de los billares de la época, sus espectaculares salas, su ambiente;  y a la vez va presentando a los actores y personajes que van a ir apareciendo a lo largo del metraje. El espectador recibe un maravilloso adelanto de lo que vamos a presenciar. La última imagen destapando un billar da inicio a un film con grandes secuencias. Robert Rossen demuestra su habilidad de director teatral y guionista, logrando interpretaciones intensas y con gran nivel durante todo el metraje:
El personaje torturado de Piper Laurie y su amor tormentoso con Eddie Felson (Paul Newman), los esplendidos duelos de billar con el Gordo de Minnessotta: en el primero se demuestra la estrategia de los dos jugadores, billar, alcohol  e inteligencia; la relación de Eddie con Beth Gordon (George C. Scott, siempre excelente), personaje duro tirando a mafioso y que cubre las apuestas, a un precio demasiado alto; etc...
Acompaña la música y una gran fotografía  en blanco y negro que gano un oscar.

EL COLOR DEL DINERO

 Scorsese sabía perfectamente que era imposible igualar el nivel de El buscavidas.  Sobresale la interpretación de Paul Newman, ganando el oscar, frente a la joven estrella que era Tom Cruise que está excesivo en su papel.

No hay intensidad dramática en el argumento: el director de Uno de los nuestros (90) narra un aceptable guión planteando visualmente la adaptación a los nuevos tiempos del billar. Se juega al nineball, juego mucho más sencillo que el de antaño. El alcohol se ha sustituido por las drogas restando personalidad al juego y al ambiente.

Paul Newman consiguió el oscar por la peli

Durante la preparación de la película (guión, producción) Scorsese conoce a Jake La Motta (sale de camarero al principio de El buscavidas), y se interesa tanto por su vida que aparca el proyecto y rueda Toro salvaje (una de sus mejores películas). Esto deja claro que El color del dinero es una transición en su carrera, aun así Eddie Felson, apodado en el film de dos formas: Relámpago o El rápido, se merecía esta continuación, dónde Martin Scorsese demuestra de nuevo su maravillosa técnica visual.

Sólo el ángel caído conoce las profundidades del infierno”.
PD: Gracias a Sergio Sánchez por la frase, y por su pasión cinéfila que me ha animado a escribir estas líneas y disfrutar de una doble sesión de cine.

 José V. Navarro, 8 de julio de 2012.